Con la iglesia y el dinero hemos topado

El pasado 31 de Diciembre se publicó en el Boletín Oficial del Estado la cantidad que, mensualmente, va a dar el estado laico llamado España a la Iglesia Católica Apostólica y Romana (ICAR de ahora en adelante). Además de esa partida, 13 milloncitos de euros de nada, están otras muchas partidas que la iglesia va a recibir de ministerios diversos: 249 millones del IRPF, 2000 millones que ganarán de forma indirecta pues eso es lo que se ahorrarán en impuestos de los que quedan exentos por la gracia de Dios como el IBI, 4600 millones a profesores de educación católica y colegios concertados, 3200 millones por atención hospitalaria, 500 millones por mantenimiento de monumentos…. y una larga lista hasta sumar entre 10 y 11.000 millones de Euros. Fuente de datos

No voy a entrar en el debate si la iglesia nos ahorra o no dinero, porque está claro que SI. Es lo que sucede cuando el trabajo no lo desempeña la iglesia, sino un mar de voluntarios que no cobran nada por realizar un trabajo y que, incluso en el caso de tener una nómina a cargo del estado, reintegran el 100% de su nómina a la institución de la que forman parte. Así tenemos monjas trabajando en atención sanitaria, como auxiliares de enfermería, que cobran el sueldo como cualquier otra auxiliar y luego dan todo él a su congregación. Normal que ahorre dinero que en Cáritas trabajen solo voluntarios para dar caridad y asistencialismo puro y duro a la gente necesitada. Nos podríamos poner a echar números para saber cuanto costaría ocupar esos puestos voluntarios por personas con un sueldo, por ejemplo entre los mismos pobres que están siendo atendidos. Está claro que nos saldría mucho más caro pero… oh, vaya… estaríamos dando trabajo pagado a personas que viven en la necesidad y… oh, vaya… les estaríamos sacando de su situación de carestía. Pero si, sería más caro.

Y por eso no voy a entrar, porque no hay debate posible. Una multitud de trabajadores remunerados nunca va a ser más barato que la misma cantidad, o incluso mucho mayor, de trabajadores no remunerados. A lo que voy a entrar es a un fondo más sesudo.

El estado español, que se dice aconfesional en su carta magna (risas enlatadas) está manteniendo con el dinero de todos los ciudadanos una serie de servicios básicos que deberían ser públicos y que están en manos de un entramado de organizaciones religiosas. Estas, como toda religión, tienen sus dogmas, su jerarquía y sus ritos y se fundamentan en el proselitismo. Así que estamos pagando con nuestro dinero unos servicios que están siendo atendidos gratuitamente por personas voluntarias en los que se está haciendo una venta de un ideario político, filosófico y religioso. Y aquí surge una duda. ¿Cómo es posible que tanto trabajador voluntario nos salga tan caro? Vaya… bueno.

Con su dinero estamos pagando a profesores que enseñan en colegios públicos adoctrinamiento de una religión. Si alguien, católico, le pregunta por qué le parece mal conteste lo siguiente: ¿te parece bien que paguemos a muyahidines para que impartan clase del coran en el colegio? Y no solo estos trabajadores son pagados por nosotros. Ni siquiera obtienen su plaza por concurso público, oposiciones, como el resto del profesorado, sino que pueden ser contratados y despedidos a voluntad del obispo de turno, llegando a darse casos de acoso laboral a cargo de obispados como el de Granada. No hablemos ya de los colegios concertados. Colegios religiosos, muchos de ellos integristas de extrema derecha como los del Opus, Agustinos o Legionarios, que se nutren del dinero público para mantener un negocio que, de otra manera, les habría llevado a la quiebra.

Con nuestro dinero estamos manteniendo monumentos de altísimo valor artístico pero que luego no están abiertos al público como merecen. Catedrales como la de Sevilla no pueden ser visitadas sin pagar una entrada, que se queda el obispado, y solo en aquellos horarios que el obispo decida. Templos permanecen cerrados a la mayor parte del público, incluyendo tesoros artísticos pagados por todos. Dichos templos, convenientemente reconvertidos en museos, bibliotecas o centros culturales podrían ser visitados por todos los ciudadanos libremente. ¿O acaso Dios necesita que se le rece desde una nave con forma de cruz romana?

Y luego llegamos a la parte del ahorro. El IBI, ese impuesto de bienes inmuebles que nos suben año si y año también a todos los propietarios de una casa, taller, garaje o chamizo de este país ¿Todo? No, todo no. La ICAR está exenta de pagar dicho impuesto como lo estaba, hasta que la UE nos dio un toque de atención, de pagar el IVA. En ciudades como Toledo esto puede suponer una merma en los ingresos municipales realmente gravoso, pues la ICAR es propietaria de un amplísimo número de edificaciones del casco viejo de la ciudad; no solo iglesias y conventos sino inmuebles enteros y grupos de casas. 2000 millones de Euros que no están percibiendo las arcas municipales por esta bula que damos a la iglesia católica y que no afecta a otros cultos o asociaciones de voluntarios, culturales, médicas, educativas o mafiosas.

13 thoughts on “Con la iglesia y el dinero hemos topado

  1. Caballero, esos 13 millones son el 0,7% proporcional a lo que marca cada uno en la casilla del IRPF, regulado por la ley 42/2006 y por Hacienda. Tal vez tenga usted que hacer campaña en otro lado…

    • 0,7% que se sustrae del total. Resulta que yo aporto más a la caja común que los capillitas. Es decir, de la caja total se sustraen esos 13 millones, que es lo que aquí se indica.

      Lo medianamente razonable sería que se hiciera como en Alemania, que si pones la cruz pagas un 0,7% más (o lo que sea) que va a la iglesia. Lo totalmente razonable es que el Estado no se encargue de recaudar para una organización ajena: si quieren, que cobren una cuota a sus socios, o entrada en las misas o lo que les de la gana.

      • Perdón, ¿Y aún así, qué problema hay? Tanta gente marca – Con tanto se hace el cálculo. Ni más, ni menos. Si te chirría que la gente decida marcar la casilla, pues mira, bienvenido a un país plural y democrático.

        • La respuesta de krospell creo que lo dejó suficientemente claro, pero voy a repetirlo por si no ha sido así.

          El problema de la casilla del 0.7% no es que la gente la marque o la deje de marcar. El problema es que ese 0.7% que se destina a la Iglesia NO es una cantidad extra que el creyente aporta para el sostenimiento de la Iglesia. Es decir, no es que el creyente pague un 0.7% más de IRPF, y que dicho 0.7% se destine a la Iglesia. Se trata de que el contribuyente sigue pagando LO MISMO de IRPF, y es un 0.7% de dicha contribución -que en otro caso iría a las arcas del Estado- la que se destina a la Iglesia, una entidad privada.

          El problema por tanto es que el que marca la casilla está contribuyendo menos a las arcas estatales que el que no la marca, y además dicha diferencia se va a una empresa privada, Iglesia Católica S.A.

          Obviamente, los impuestos no están para financiar entidades privadas. Si quieres que la Iglesia se mantenga, ve y haz una donación de tu bolsillo, pero no sustraigas de lo que, de otro modo, iría en beneficio de todos y no de una empresa privada.

  2. Trabajo en un hospital regentada por religiosas y no sabéis lo que decís. El personal es contratado, no tenemos que entregar nada de lo que percibimos a la iglesia, y los sueldos son igual de buenos que en cualquier otra clínica.

    Hay religiosas que ejercen labores de atención sanitaria de manera altruista, pero solo las que disponen de la titulación correspondiente, el resto de hermanas están en cocina, limpieza, acompañando enfermos o dando consuelo a familiares de fallecidos. Médicos, enfermeras, fisioterapeutas como yo, somos gente de la calle, algunos hasta somos ateos, porque buscan buenos profesionales, no te hacen un examen de creencias o de catolicismo para trabajar con ellas.

    Si vais a un hospital público veréis también decenas de voluntarios haciendo las mismas labores de las hermanas, la diferencia radica en que nosotros no estamos encorsetados en un sistema burocrático como el público, y damos un servicio mucho más eficaz en el que se atiende a gente de cualquier raza o creencia, que parece que solo damos cobertura a los católicos.

    Respecto a Cáritas te parece mejor invertir el dinero en pagar a gente para hacer el trabajo de los voluntarios en lugar de revertirlo en quien lo necesita? Os invito a ir de voluntarios para que comprendáis la cantidad de falacias que se dicen aquí.

    • Como habrás visto en el texto hago se hace referencia a los religiosos que trabajan en hospitales, no a los seglares. Son los religiosos los que dan el 100% de su nómina a su congregación. Esto lo puedes ver en cualquier hospital público de la sanidad madrileña, sin ir más lejos. En ningún momento se ha hablado de seglares.

  3. En el tema de la religión en la enseñanza pública, sólo hay dos alternativas coherentes:

    a) Una asignatura de contenido confesional, optativa y sin alternativa,
    impartida por profesores pagados por el sr. obispo, que además tendría
    que pagar por el derecho a usar un centro público.

    b) Una asignatura de contenido cultural, obligatoria al menos un año o dos,
    impartida por profesores de historia o de filosofía.

    Ahora, está claro que lo que el PSOE ha hecho mal, el PP lo ha de hacer peor.

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