Pregonando el odio

“El principal enemigo de la iglesia católica es la ignorancia [...] personas llevadas por tantas ideologías acaban por no orientar bien la sexualidad humana [...] ya desde niños que tienen atracción por las personas de su misma sexo [...] A veces, para comprobarlo, se corrompen y se prostituyen, o van a clubs de hombres nocturnos. Os aseguro que encuentran el infierno. ¿Os pensáis que Dios es indiferente ante el sufrimiento de todos estos niños?”

Eso que acaban de leer no lo verán en un panfleto de esos que se reparten entre grupos de extrema derecha, ni lo ha dicho el imán de una pequeña mezquita sin licencia de apertura localizada en el garaje de un taller de una ciudad del cinturón industrial de cualquier metrópoli. Eso que han leído lo ha dicho un señor (por llamarlo de alguna forma) en la televisión pública española, pagado con el dinero de todos, en horario de protección de menores. Ese mensaje de odio visceral hacia los homosexuales no es la primera vez que lo perpetra el obispo de Alcalá de Henares, provincia de Madrid, ni es la primera vez que lo dice ante las cámaras de la televisión pública sabedor de que son muchos los que le estarán escuchando.

Todos sabemos de la clara posición homófoba y misógina de la iglesia, de su hipocresía ante la vida actual, dando un mensaje de odio hacia aquellas personas que viven su sexualidad libremente fuera de toda imposición dogmática e irracional mientras esconden constantes y numerosísimos casos de abuso sexual, y no solo de menores, dentro de sus filas. Pero ¿que la televisión que pagamos entre todos de cabida a estos mensajes?

Si, ahora alguien saltará diciendo que la mayoría de los españoles se consideran católico (el 75% según el CIS aunque de estos solo el 15% cumple con los ritos (fuente)). Busquen en el nuevo testamento alguna referencia a la homosexualidad de boca de esa metáfora llamada Jesucristo. Busquen con entusiasmo todo lo que quieran, que no la encontrarán. Aunque claro, viendo las innumerables diferencias entre lo que aparece en el nuevo testamento y las actuaciones de la iglesia lo raro es que no salga mañana un obispo meándose encima de una cruz. Tampoco nos sorprenden, como si fueran nuevas, las declaraciones de este obispo franquista.

Otros dirán que existe libertad de expresión. Si, bueno, hasta que en el uso de dicha libertad se manda un mensaje de odio hacia la libertad de otras personas. Aquello de “mis derechos terminan donde empiezan los de los demás” parece que no se lo tienen muy aprendido los prelados católicos. ¿O cabe dentro de la libertad de expresión incitar al odio hacia un colectivo de personas? Si ni siquiera cabe criticar públicamente el uso y abuso que hace la iglesia católica del dinero de todos …

No, no estamos dispuestos a dejar pasar los insultos y el odio homófobo de este encubridor de pederastas, este vividor a costa de un cuento de ficción, este farsante con faldas y gorro de sacerdote sumerio.

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Sí, la dominación mundial no es solo cosa de terrícolas. También hay otros provincianos de la Osa Mayor deseosos de tener su pedazo de pastel o, en su defecto, alguna región poco poblada de la tierra.

2 thoughts on “Pregonando el odio

  1. En todo de acuerdo pero aquí yerras: “Busquen en el nuevo testamento alguna referencia a la homosexualidad de boca de esa metáfora llamada Jesucristo. Busquen con entusiasmo todo lo que quieran, que no la encontrarán.”

    Corintios es del Nuevo testamento.

    1Co 6:9-11 “No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

    Fuente: http://ateismoparacristianos.blogspot.com.es/2010/12/homosexualidad-en-la-biblia-david-y.html

    El nuevo testamento se modera un poco pero no deja de ser una basura. La esclavitud la justifica continuamente.

  2. No veo ninguna novedad. Desde la desaparición del cardenal Tarancón, la Iglesia española se sacó la careta y lleva casi dos décadas desgañitándose. Condenar la homosecualidad, las mujeres a casa para que no haya paro, legalizar la violación de abortistas, los niños provocan y desean ser abusados… es la misma canción: dejad que seamos nosotros los que pensemos por vosotros. Por eso dicen que los cristianos son el rebaño, porque las ovejas van por donde dice el pastor, sin oponer la más mínima resistencia.

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